Los ahorradores están de suerte con la nueva reforma del IRPF. Las ganancias del capital tendrán un mejor tratamiento por lo que los inversores se ahorrarán suculentos impuestos, dinero que se espera que sirva para activar la economía.Gracias a la nueva reforma, los ahorradores en fondos de inversión podrán cambiar de fondo sin tributar a Hacienda; pero para beneficiarse de esta opción, habrá que esperar hasta enero de 2003. Hasta ahora y mientras la reforma no entre en vigor, si un ahorrador estaba disconforme con la gestión que se hacía de su fondo y estaba pensando en cambiarlo, sabía que el traslado del dinero suponía la penalización fiscal del 18% sobre las ganancias obtenidas, si éstas se habían generado en periodo superior a un año.
Con la nueva reforma y la variada oferta de fondos sectoriales que existen actualmente, el ahorrador podrá ir moviendo su dinero de acuerdo al distinto ritmo de recuperación de los sectores económicos.
Junio 2002